Estado del arte

La profesión de artista fallero se integra plenamente en el tejido cultural y tradicional valenciano, operando como el motor de una manifestación artística única y de una expresión profundamente vinculada a la identidad colectiva de la comunidad. En este marco, las técnicas artesanales tradicionales constituyen el cimiento fundamental sobre el que ha evolucionado un oficio que, en el contexto de la festividad de las Fallas —reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO—, aglutina un conjunto de prácticas, expresiones y saberes técnicos de carácter altamente específico y artesanal.

El desplazamiento material y sus consecuencias
Desde la segunda mitad del siglo XX, el sector ha experimentado una transformación radical debido al progresivo abandono de los métodos históricos en favor de materiales sintéticos, especialmente el poliestireno expandido (EPS) o corcho blanco. Este desplazamiento material ha comprometido seriamente la transmisión intergeneracional de conocimientos técnicos atávicos que hoy se encuentran en riesgo de desaparición ante procesos de producción más rápidos pero desvinculados de las lógicas constructivas tradicionales.
Esta circunstancia ha tenido un impacto directo en dos vertientes. Por un lado, la estandarización material ha derivado en una homogeneización de las obras, lo que ha repercutido en la diversidad artesanal y ha acabado por afectar a la autenticidad cultural de la fiesta. Por otra parte, el uso masivo de plásticos ha suscitado un intenso debate sobre su impacto ecológico, especialmente por la generación de residuos contaminantes durante el ritual de la cremà. Esta realidad aleja el oficio de los principios de la química verde y de los compromisos medioambientales contemporáneos.

Convergencias internacionales en escultura ligera
La técnica del cartón no es exclusiva del ámbito fallero; bajo denominaciones como cartapesta, papelón o papier mâché, es un recurso ampliamente difundido en la escultura ligera europea y americana desde el Renacimiento. Y en este sentido, existe una clara convergencia técnica entre las Fallas y otras tradiciones festivas, como sucede en los talleres de los carnavales italianos de Viareggio o Putignano, los gigantes y dragones de Francia y Bélgica, o las mascaradas de América Latina.
Esta técnica ha demostrado, además, una versatilidad que trasciende lo efímero, de modo que ha servido como soporte para propuestas en el ámbito del arte contemporáneo y ha encontrado aplicaciones en industrias creativas como la escenografía teatral y cinematográfica, la tematización de espacios y la decoración comercial.

Reproducciones escultóricas realizadas en cartapesta, documentadas en un taller de la localidad italiana de Putignano durante la fase de intercambio técnico y estudio comparado de procesos constructivos festivos.

Hacia una salvaguardia activa y sostenible
En la actualidad, es urgente revertir la situación de olvido de las antiguas maneras de hacer. Por eso, la recuperación y sistematización del conocimiento práctico sobre materiales naturales, además de garantizar que la tradición perdure, alinea el oficio con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, en la medida en que promueve una educación de calidad, un consumo responsable y la protección del patrimonio cultural y natural.
Este proyecto se articula en una estrategia de sensibilización integral que persigue la transferencia de una conciencia preservacionista tanto a la comunidad científica como a las instituciones encargadas de la gestión patrimonial y a la sociedad civil en su conjunto. El propósito fundamental de esta iniciativa es garantizar que el arte del cartón sea debidamente valorizado y preservado en la memoria colectiva como el eje vertebrador de la identidad cultural y el patrimonio inmaterial vinculado a la festividad de las Fallas.